Cuando un latinoamericano escucha el sonido de un arpa o una gaita, un cuento de duendes y hadas o ve la imagen de Asterix, es inevitable la aparición de una sonrisa. Son recuerdos entrañables y ancestrales que nos conmueven.

Son nuestras raíces, venidas de Galicia, Asturias, Bretaña, Gales, Irlanda o Escocia. Somos hijos de aquella cultura tan impregnada de un espíritu guerrero y romántico a la vez, festivo y místico.

Surge la idea de unir continentes, transmitiendo costumbres y tradiciones de las comunidades Celtas, que Montevideo se convierta en la sede del 1er. Festival Internacional de Música Celta, un evento sin precedentes en Latinoamérica.

La primer edición fue co-organizada por Jacksonville Zonamérica y The Southern Cross Pipe Band, los días 28, 29 y 30 de marzo de 2003.

En un lugar privilegiado por su naturaleza, parques y paisaje.